Ética Profesional
viernes, 14 de julio de 2017
Nombre del Curso: ÉTICA PROFESIONAL (INF. 516)
Nombre de la Clase: Importancia de la ética profesional
Bienvenida:
Mis estimados participantes, en esta ocasión nos
hemos de sumergir en el ambiente ético profesional para ello tendremos a
nuestra disposición el conjunto de herramientas de comunicación e intercambio
que la tecnología nos brinda. Estamos seguros que nuestros conocimientos
se verán enriquecidos grandemente con esta permuta de ideas.
Introducción:
En este primer módulo, estudiaremos un poco la
conceptualización etimológica tanto de la ética como de la moral, quienes están
íntimamente relacionadas con el individuo y su forma de actuar y desenvolverse
en sociedad.
Continuaremos nuestra trayectoria estudiando un
poco los principios y valores que se ven involucrados en el ser humano.
También presentaremos una descripción de algunos problemas que pueden surgir a
falta de una ética profesional adecuada.
La intensión de este recorrido es entender la
necesidad que tiene la existencia de la ética profesional en nuestros tiempos.
Esperamos tengamos un excelente intercambio de
ideas y podamos nutrirnos de los conocimientos que estoy segura cada uno de
nosotros puede aportar a este interesante tema.
Objetivos (clase)
· Conceptualizar la
ética profesional.
· Analizar los
principios y valores presentes en el ser humano.
· Identificar un
conjunto de problemas ligados a la falta de ética profesional.
· Comprender la
importancia que tienen las normas morales en el adecuado desenvolvimiento de la
vida individual y social.
La Clase: Importancia de la
Ética Profesional
Algunos estudiosos de la conducta humana encuentran pequeñas diferencias
en el uso de las palabras ética y moral. Esto se debe a que ambas prácticamente
tienen el mismo significado y se relacionan entre sí. A saber, la palabra éticaproviene
del griego “ethos” (carácter, temperamento, hábito, modo de
ser) y la palabramoral se deriva del latín “mos,
moris” (costumbre, hábito). Ambas palabras (ethos y mos) se
ubican en el terreno de la ética y hacen hincapié en un modo de conducta que es
adquirido por medio del hábito y no por disposición natural. Por su definición
etimológica, la ética es una teoría de hábitos y costumbres. Comprende, ante
todo, “las disposiciones del hombre en la vida, su carácter, sus costumbres y,
naturalmente también la moral.” (Aranguren).
El concepto ética en este escrito se analizará
desde el punto de vista de Fagothey (1991) que establece que ésta “es el
conocimiento de lo que está bien y de lo que está mal en la conducta humana”
(2). A diario se enjuicia moralmente un acto y se afirma que es o no es ético,
o sea bueno o malo, si este acto está a favor o en contra de la naturaleza y
dignidad del ser humano.
Según Escobar (1992) “la ética nos ilustra acerca
del porqué de la conducta moral y los problemas que estudia son aquellos que se
suscitan todos los días en la vida cotidiana, en la labor escolar o en la
actividad profesional” (1).
Necesidad de la Ética
Todo trabajador tiene o debe desarrollar una ética
profesional que defina la lealtad que le debe a su trabajo, profesión, empresa
y compañeros de labor. Villarini (1994) describe que “la ética de una profesión
es un conjunto de normas, en términos de los cuales definimos como buenas o
malas una práctica y relaciones profesionales. El bien se refiere aquí a que la
profesión constituye una comunidad dirigida al logro de una cierta finalidad:
la prestación de un servicio” (53). Señala, además, que hay tres tipos de
condiciones o imperativos éticos profesionales: (1) competencia -
exige que la persona tenga los conocimientos, destrezas y actitudes para
prestar un servicio (2) servicio al cliente - la actividad
profesional sólo es buena en el sentido moral si se pone al servicio del
cliente (3) solidaridad - las relaciones de respeto y
colaboración que se establecen entre sus miembros.
Para lograr en los empleados una conciencia ética
profesional bien desarrollada es que se establecen los cánones o códigos de
ética. En éstos se concentran los valores organizacionales, base en que todo
trabajador deberá orientar su comportamiento, y se establecen normas o
directrices para hacer cumplir los deberes de su profesión.
En virtud de la finalidad propia de su profesión,
el trabajador debe cumplir con unos deberes, pero también es merecedor o
acreedor de unos derechos. Es importante saber distinguir hasta dónde él debe
cumplir con un deber y a la misma vez saber cuáles son sus derechos. En la
medida que él cumpla con un deber, no debe preocuparse por los conflictos que
pueda encarar al exigir sus derechos. Lo importante es ser modelo de lo que es
ser profesional y moralmente ético. Por ejemplo, un deber del profesional es
tener solidaridad o compañerismo en la ayuda mutua para lograr los objetivos
propios de su empresa y, por consiguiente, tener el derecho de rehusar una
tarea que sea de carácter inmoral, no ético, sin ser víctima de represalia, aun
cuando esto también sea para lograr un objetivo de la empresa. Al actuar de esa
manera demuestra su asertividad en la toma de decisiones éticas, mientras
cumple con sus deberes y hace valer sus derechos. Además, demostrará su
honestidad, que es el primer paso de toda conducta ética, ya que si no se es
honesto, no se puede ser ético. Cuando se deja la honestidad fuera de la ética,
se falta al código de ética, lo cual induce al profesional a exhibir conducta
inmoral y antiética.
Hay tres factores generales que influyen en el
individuo al tomar decisiones éticas o antiéticas (Ferrell, 87-96), los
cuales son:
1. Valores individuales - La
actitud, experiencias y conocimientos del individuo y de la cultura en que se
encuentra le ayudará a determinar qué es lo correcto o incorrecto de una
acción.
2. Comportamiento y valores de otros -
Las influencias buenas o malas de personas importantes en la vida del
individuo, tales como los padres, amigos, compañeros, maestros, supervisores,
líderes políticos y religiosos le dirigirán su comportamiento al tomar una
decisión.
3. Código oficial de ética - Este
código dirige el comportamiento ético del empleado, mientras que sin él podría
tomar decisiones antiéticas.
Un aumento en las regulaciones rígidas en el
trabajo a través de los códigos de ética ayudará a disminuir los problemas
éticos, pero de seguro no se podrá eliminarlos totalmente. Esto es así, debido
a las características propias de la ética que establecen que ésta varía de
persona a persona, lo que es bueno para uno puede ser malo para otro; está
basada en nuestras ideas sociales de lo que es correcto o incorrecto; varía de
cultura a cultura, lo cual no se puede evaluar un país con las normas de otro;
y está determinada parcialmente por el individuo y por el contexto cultural en
donde ocurre. No obstante, el profesional debe reconocer que necesita de la
ética para ser sensible a los interrogantes morales, conocer cómo definir
conflictos de valores, analizar disyuntivas y tomar decisiones en la solución
de problemas.
Problemas éticos
En las relaciones cotidianas de unos individuos con
otros surgen constantemente problemas cuya solución no sólo afecta a la persona
que los crea, sino también a otra u otras personas que sufrirán las
consecuencias. Da testimonio de esto Cartagena (1983) cuando señala que “las
profesiones mismas están continuamente confrontando este asunto al constatarse
los amargos hechos de médicos que explotan a sus pacientes, abogados que se
dedican a actividades criminales, ingenieros y científicos que trabajan sin
tomar en consideración la seguridad pública ni el ambiente y hasta negociantes
que explotan al público indiscriminadamente. Si a esto añadimos la corrupción
gubernamental, los robos, el vandalismo, los asesinatos y la violencia actual,
entonces el tema ético toca el centro mismo de nuestra supervivencia como
sociedad.” También Badillo (1990), sostiene que “el arquetipo del profesional,
cuando se enmarca en la pura técnica, oculta, por principio, un ataque furtivo
a la ética” (9). Esto crea situaciones que se complican en problemas que
desmoralizan la imagen personal y profesional del individuo.
Algunos de estos problemas éticos son los
siguientes:
1.
Abuso de poder - utilizar el puesto
para “pisotear” a unos o para favorecer a otros.
2.
Conflicto de intereses - emitir normas en
su ámbito de trabajo que redundarán en su propio beneficio, como lo es el
participar en el proceso de reclutamiento cuando uno de los candidatos es
miembro de su propia familia.
3.
Nepotismo - reclutar muchos
miembros de una misma familia en una institución.
4.
Soborno - aceptar dádivas,
obsequios o regalías a cambio de dar un trato especial o favor a alguien como
retribución por actos inherentes a sus funciones.
5.
Lealtad excesiva - mentir para
encubrir la conducta impropia del supervisor o hacer todo lo que éste le diga,
aun en contra de sus principios morales.
6.
Falta de dedicación y compromiso - perder el
tiempo, hacerse “de la vista larga” y no dar el máximo de su esfuerzo en el
trabajo.
7.
Abuso de confianza - tomar materiales
de la institución para su uso personal o hacer uso indebido de los recursos
disponibles en la misma.
8.
Encubrimiento - callar para no
denunciar a un traidor, movido por su amistad o por temor.
9.
Egoísmo - buscar el
bienestar propio en detrimento del beneficio de los demás.
10.
Incompetencia - El conocido Principio
de Peter (1977) estipula que en “toda jerarquía, todo empleado
tiende a ascender hasta alcanzar su nivel de incompetencia.” Complementa,
además, que “para todo puesto de trabajo que existe en el mundo, hay alguien,
en algún lugar, que no puede desempeñarlo. Dado un período de tiempo suficiente
y suficientes ascensos, llegará finalmente a ese puesto de trabajo y
permanecerá en él, desempeñándolo chapuceramente, frustrando a sus compañeros y
erosionando la eficiencia de la organización” (Peter, 28).
Problemas de esta magnitud requieren la acción
enérgica y concertada del profesional para desarrollar una nueva ética.
“Corresponde al momento actual compensar el poder del profesional moderno, en
cuanto técnico, con una más fina percepción de sus regulaciones morales”
(Badillo, 9). Como es sabido, en todas las profesiones surgen estos tipos de
problemas. Es a través de cursos, cuya finalidad sea la formación ética
profesional, que se logra desarrollar “en el futuro profesional el
conocimiento, la habilidad, la sensibilidad y voluntad para que cuando actúe lo
haga a nombre de los intereses de la comunidad profesional de la que es parte,
de la comunidad que le une a sus clientes y del pueblo o humanidad de la que es
miembro” (Villarini, 56).
Para evitar en gran medida los
problemas de índole ético-moral que surgen en el ejercicio de
una profesión o
de un oficio, se deben poner en práctica principios éticos que establezcan los
parámetros y reglas que describan el comportamiento que una persona puede o no
exhibir en determinado momento. No es difícil poner estos principios en
práctica, pero el omitirlos redundará en perjuicio propio y en el de las
personas con quienes se interviene o se interactúa. “Una decisión en la que
está envuelto el comportamiento ético de una persona, siempre va a estar
enmarcada en uno de los principios y valores aquí señalados” (Conética, 4
- adaptados).
1.
Honestidad - Aprender a
conocer sus debilidades y limitaciones y dedicarse a tratar de superarlas,
solicitando el consejo de sus compañeros de mayor experiencia.
2.
Integridad - Defender
sus creencias y valores, rechazando la hipocresía y la inescrupulosidad y no
adoptar ni defender la filosofía de que el fin justifica los medios, echando a
un lado sus principios.
3.
Compromiso - Mantener sus
promesas y cumplir con sus obligaciones y no justificar un incumplimiento o
rehuir una responsabilidad.
4.
Lealtad - Actuar
honesta y sinceramente al ofrecer su apoyo, especialmente en la adversidad y
rechazar las influencias indebidas y conflictos de interés.
5.
Ecuanimidad - Ser
imparcial, justo y ofrecer trato igual a los demás. Mantener su
mente abierta, aceptar cambios y admitir sus errores cuando entiende que se ha
equivocado.
6.
Dedicación - Estar
dispuesto a entregarse sin condición al cumplimiento del deber para con los
demás con atención, cortesía y servicio.
7.
Respeto - Demostrar
respeto a la dignidad humana, la intimidad y el derecho a la libre
determinación.
8.
Responsabilidad ciudadana - Respetar,
obedecer las leyes y tener conciencia social.
9.
Excelencia - Ser
diligentes, emprendedores y estar bien preparado para ejercer su labor con
responsabilidad y eficacia.
10. Ejemplo - Ser modelo de
honestidad y moral ética al asumir responsabilidades y al defender la verdad
ante todo.
11. Conducta
intachable - La confianza de otros descansan en el ejemplo de
conducta moral y ética irreprochable.
La ética debe convertirse en un proceso
planificado, con plena conciencia de lo que se quiere lograr en la transformación
de nuestras vidas. Debemos desarrollar al máximo el juicio práctico y
profesional para activar el pensamiento ético, reconocer qué es lo correcto de
lo incorrecto y contar con el compromiso personal para mantener el honor y el
deber.
Hostos recomienda en su Tratado
de Moral que “hay que poner de nuestra parte un continuo esfuerzo y
una continua disposición de no salirnos del orden que contemplamos y acatamos.
Ese esfuerzo y esa disposición, que es lo que constituye el deber, se derivan
inmediatamente del hecho mismo de estar relacionado el hombre a sí mismo, a los
otros y a la Naturaleza” (Pedreira, 184-185). Hostos, además, especifica que
las relaciones particulares que ligan al individuo con la sociedad son las de
necesidad, gratitud, utilidad, derecho y deber. De estas se derivan los deberes
sociales de trabajo, obediencia, cooperación, unión, abnegación, conciliación y
derecho. Expone que todos los deberes quedan sometidos a uno en general: “el
deber de los deberes, que consiste en el exacto cumplimiento de todos los
demás”, y cuando haya conflicto-tos entre ellos, hay que “cumplir primero el
más inmediato, el más extenso, el más concreto” (Pedreira, 188).
Al fin de cuentas, el ser humano es responsable de
actuar inteligente y libremente y es el único que puede responder por la bondad
o malicia de sus actos ante su propia conciencia, ante el prójimo y ante Dios,
su Creador.
Una asignación
1. El primero entorno
a los principios y valores que envuelven el comportamiento ético de una
persona.
2. El segundo de los
problemas éticos que se describen en el módulo.
Pueden elaborar ambos mapas conceptuales en Word y
enviármelos por e-mail a la dirección que les presento a
continuación: yahaira53@hotmail.com a más tardar el día XX del mes
XXXXXXXXX.
Criterios de
Evaluación:
Para la evaluación de la asignación tendremos en
cuenta:
· La puntualidad en
la entrega de la asignación.
· La originalidad de
cada uno de los mapas.
· La forma adecuada en la que haga las
conexiones entre los conceptos involucrados.
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